19.2.08

Auuuuuuu...

No duró mucho tiempo, acaso un cuarto de hora; volvió en sueños aquella noche, y desde entonces, a través de los días de tristeza, surgía radiante alguna que otra vez de un modo furtivo; lo veía a veces cruzar claramente por mi vida durante algunos minutos, como una huella de oro, divina, envuelta casi siempre profundamente en cieno y en polvo, brillar luego otra vez con chispas de oro, pareciendo que no había de perderse ya nunca, y, sin embargo, perdida pronto de nuevo en los profundos abismos.

2 comentarios:

Unknown dijo...

hola zalzita. gracias por tu comentario en mi espacio del blog Las Eleeciones Afectivas. Por tus palabras sobre DosVecesUno y todo lo demás. af

Anónimo dijo...

bueno, lo de los abismos habría que ver de qué clase son, si son esos onda Indiana Jones con pinchos abajo mal, o de esos en las profundidades del océano donde viven peces feos con antenas con luces en la punta, y otras alimañas abismales, precisamente. Por lo tanto, podrías llegar a confundirte a uno de esos peces, ya que su luz es amarilla como el oro, lo cual seguramente te ocasionaría una sensación por demás desagradable, al confundir a dicho pez (pez?) con esa figura mística cual volcán Meteoro de 50 pesos, sin menospreciar a los Zig Zag, será un tema de posicionamiento nomás. Bueno, no te pierdas ye